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21 de abril de 2014 09:11 horas Programa Actual: Catequesis
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Solemnidad de la Asunción de la Virgen
Solemnidad de la Asunción de la Virgen




Ven Espíritu Santo, ven Rua Santa, ven espíritu de Dios, tu mirada luminosa todo lo penetra, con paciencia e inmensa compasión. Mis infidelidades no destruyen tu amor que siempre vuelve a buscarme para que mi vida espiritual pueda crecer en tu presencia. Quisiera, Espíritu Santo, que todas mis acciones te agraden. Que mi vida ya no se aparte de tu santo proyecto para mi, que todo lo que hago refleje tu luz, tu alegría y tu amor. Pero vos conoces mi debilidad, por eso te ruego, una vez más, que me toques con tu poder Divino. Sin tu auxilio nada puedo, ven Espíritu de Dios, ven aliento de vida, ven luz poderosa a disipar toda tiniebla, toda oscuridad de mi mente, de mi corazón, no dejes que me dominen la malas inclinaciones, triunfa en mi Espíritu Santo, triunfa con la generosidad, con la alegría, con la pureza, con el perdón. Triunfa con la bondad, con la paz, con el servicio, triunfa con la esperanza, con el fervor, los buenos deseos. Ven Espíritu Santo para que no me vuelvan a arrastrar las viejas costumbres los viejos hábitos

Para que no me dominen otra vez las malas inclinaciones, los rencores, los complejos, los traumas, las melancolías, Ven Espíritu Santo para que en este día, a través del testimonio de María tenga hambre y sed de cielo, de vida eterna ya que ella abrió la puerta del cielo llevando nuestra humanidad plenificada a la gloria del Padre. Que en éste día Espíritu Santo, venga a mi la esperanza como virtud teologal de ese cielo, de esa vida eterna que el Padre, a través de Jesús también me ha prometido, nos ha prometido, ven Espíritu Santo a hacerme pregustar la victoria de mi proyecto de vida, la victoria de mi vida, ven Espíritu de Dios, ven a través de la poderosa intersección del Corazón Inmaculado de María. Amen

Siguiendo como habíamos dicho en este año sacerdotal, con los testimonios que ustedes me mandan, hoy voy a leer dos de manera especial. Uno que nos mandan dos religiosas hermanas Franciscanas de Gantes. Una de ellas es la hna Irma Barcal que está en Paraná y nos habla de sus tres sobrinos sacerdotes, el padre Fabián Barcal, misionero en San Luís, el padre Javier Barcal párroco de la basílica Ntra. Sra del Carmen en Nogoyá y del padre Javier Bevicoña párroco de Sta. Rosa en Villaguay. Entonces la hna Irma que tiene 81 años, siempre alegre, muy franciscana con ese carisma, ese entusiasmo de ser catequista, de formar catequistas, de ser misionera ella está muy contenta con sus tres sobrinos y dice que siempre oran en comunidad por los sacerdotes. Gracias Irma por tu mensaje. Conocemos a tus sobrinos, por lo menos conozco a dos de ellos  es una alegría que el Señor haya bendecido a esta familia Barcal, con estos tres miembros de la familia sacerdotes

También nos escribe otra hna Franciscana de Gantes pero esta vez desde Quitilipi en el Chaco, es la hna Irene Duris quién nos dice “yo estoy en la diócesis de San Roque, Chaco el viernes 3 de Julio recibí la noticia del fallecimiento del padre Andrés Cociol que realizó por mucho años, una misión muy significativa en el impenetrable, Miraflores, Castelli y tres Isletas. En esta última ciudad ha fundado un hogar para ancianos solos, muy pobres y abandonados, trabajando con las hnas. Coreanas que se hicieron cargo de ese hogar. También el padre Andrés trajo de Polonia al padre Irineo que está a cargo de la parroquia de esta localidad. El padre Andrés fue un sacerdote comprometido, entregado al servicio de las familias de un modo muy particular atendió a las familias rurales, un sacerdote sereno, paciente con un gran don para escuchar, excelente carisma para la confesión siempre dando consejos sabios, muy buen animador de los sacerdotes jóvenes. Éstos lo buscaban mucho y tenían un gran aprecio y valoración.

Tenía muy buena relación con su obispo, sacerdotes y las religiosas. Cuando vino de Polonia no sabía hablar el castellano, lo fue aprendiendo en el contacto con su querida gente. Cuando lo escuchábamos hablaba perfectamente como si fuera argentino, sin haber ido a ninguna academia. En Mayo viajó a Polonia para acompañar a su hermana que estaba muy grave. A los pocos días ella fallece y el padre Andrés debe ser operado de un tumor y en el post operatorio contrae una pancreatitis. Falleció en su país natal el día de santo Tomás apóstol, 3 de Julio. No podía ser de otra manera.
 El padre Andrés era un apóstol, sembrador de la palabra, del evangelio. Fue un hombre de Dios, a los 54 años partió junto a El y desde el cielo intercede por nosotros Su fe, su amor, su entrega y testimonio sacerdotal siempre nos acompañarán. Gracias padre Andrés por tu santidad de vida y por tu Espíritu misionero” Este sacerdote, el padre Andrés Cociol es el testimonio que les brindamos en este día

Como todos los sábados este es el día dedicado a la Virgen pero hoy de una manera muy especial 15 de Agosto día de la Asunción de la Virgen. Con mucho fervor, en todas partes se celebra esta fiesta Mariana. Esta  fiesta que es una de las más antiguas en la iglesia. Hace más de 1500 años en la iglesia romana y en la iglesia ortodoxa oriental los fieles festejan este glorioso misterio o privilegio concedido a la Santísima Virgen de haber sido elevada al cielo, en cuerpo y alma después de la muerte. En efecto esta fiesta recuerda como la madre de Jesucristo recibió la recompensa por sus obras, sus sufrimientos, penitencias y virtudes con una glorificación inmediata del alma y del cuerpo el cual fue transportado por los ángeles al cielo. Ella que durante la vida terrestre desempeñó un papel tan singular entre las criaturas humanas, con el día de su gloriosa Asunción comenzó a ocupar un lugar en el cielo, en la vida eterna que la distingue de todos los habitantes celestiales

Solo Dios puede dar una recompensa justa, solo El puede retribuir con la gloria los servicios prestados aquí en la tierra solo El puede quitar todo el dolor, enjugar todas las lágrimas, llenar nuestra alma de alegría inefable y darnos una felicidad completa. ¿Que recompensa el Padre no habría dado a aquella que El mismo había elegido para ser la madre de su hijo unigénito? Si es imposible describir las grandezas del cielo, es imposible también tener una idea exacta de la gloria que María posee desde el día de la asunción. Siempre fue una creencia aceptada sin discusión por los fieles de la iglesia, que el cuerpo de la Virgen concebido inmaculado sin la mancha del pecado original, cuerpo que no conoció sombra de pecado, cuerpo que fue cuna donde ser hizo carne el propio verbo de Dios, Jesucristo, al hacerse hombre, no podía estar sujeto a la corrupción sino que debía ser glorificado con su alma en la gloria celeste. Y este misterio, motivo de culto desde hace muchos siglos fue solemnemente definido por el Papa el 1 de Noviembre de 1950, como dogma de fe

¿Será que este misterio excluye tal vez la muerte natural de la Virgen María? Bueno, si consultáramos solo la voz del corazón tal vez deberíamos dar una respuesta afirmativa. De hecho ¿Cómo podría estar sujeta a la humillación de la muerte aquella que había sido concebida inmaculada y había dado a luz al propio autor de la vida? Sin embargo, la muerte natural como simple término de la existencia terrena, no tiene nada de humillante para María y más aún que ella quería ser semejante en todo a su hijo Jesús. No obstante, ella, por estar exenta del pecado original y por su especial dignidad de madre del hijo de Dios, debía ser preservada de las consecuencias de la muerte que son la corrupción del cuerpo y su total descomposición. Este cuerpo inmaculado fue inmediatamente transportado después de la muerte al cielo como primicia, como anticipo después de Cristo, de todos los justos que en el fin del mundo resurgirán a la vida eterna. Por eso decimos de María, puerta del cielo siempre abierta

Porque él, ella, nuestra humanidad ya a llegado a la gloria del padre. La gloria conque fue honrada nuestra Madre, es un motivo de santo orgullo para todos nosotros porque ella nos pertenece como criatura humana, como madre de la iglesia, como madre espiritual, como reina del cielo, por la gloria con que Dios la distinguió todo el género humano es honrado. Por eso este misterio es motivo de gran alegría. Todo título glorioso en María, todo privilegio recibido por María, todo le fue dado en vista de su alta misión de ser la madre de Cristo Jesús, la madre de la iglesia, madre y abogada nuestra junto a Cristo, su hijo, que no le puede rehusar las gracias que ella pide en nuestro favor. Que lindo, entonces que hoy con la liturgia podamos rezar “Que por la intersección de la virgen María, asunta al cielo, lleguemos también nosotros a la gloria de la resurrección” Por eso ésta es una fiesta de esperanza para todos nosotros que somos peregrinos y caminantes todavía en la historia, con nuestros más y nuestros menos, es una fiesta para renovar a través del credo nuestra confianza en la vida eterna, en la resurrección de los muertos, no como algo del más allá sino como algo de más acá que ya a comenzado ahora, aquí, que está en germen desde el bautismo en vos y en

Mi porque la vida eterna, la resurrección a comenzado ya en nosotros desde el día del bautismo por lo tanto nunca hablamos solamente de más allá. El más allá ya ha comenzado más acá. Por eso, a veces, mucha gente dice realmente mi vida es un infierno y otros te dicen, siento como si estuviera en el cielo exactamente por la actitud de hijos delante del Padre Dios con confianza, con entrega, con abandono, en esa intimidad con Jesús hijo y con el Padre en la oración diaria, con la palabra de Dios, con el encuentro eucarístico, con la vida en comunidad, con el apostolado y el servicio que realizo voy anticipando en mi la vida eterna, el cielo como en un claro oscuro, como en los viejos negativos de las fotos 35 mm cuando yo miraba contra el sol a ver cual foto revelaba. ¿Cual será? ¿Quién estará acá? Es mi tía, es mi prima, soy yo, es una vaca. Que es esto que esta aquí y entonces así como en un claro oscuro estamos viendo mientras somos peregrinos y caminantes pero cuando lleguemos definitivamente a la casa del Padre Dios veremos cara a cara

Entonces esta fiesta, esta solemnidad anticipa aquello. Por eso hoy la oración de la Liturgia de la misa dice “Terminado el peregrinar de su vida terrena María fue asunta al cielo” O sea que no entra a definir una cuestión técnica, si murió, si no murió que como dije la muerte es propia de todos los seres humanos y no tendría nada de humillante que María hubiese muerto como vas a morir vos, como voy a morir yo y después de su muerte entonces, se dio la asunción. Entonces, es un tema este muy interesante. Lo que queremos afirmar es que no sufrió sombra de corrupción ese cuerpo que fue tabernáculo del Dios Altísimo, de Jesucristo. Que hermoso es esto, me parece realmente maravilloso. Y yo quería de una manera especial hoy, recordar un texto de Redentoris Mater aquella exhortación del Papa Juan Pablo II cuando dice “María sigue repitiendo a todos las mismas palabras que dijo en Caná de Galilea, Hagan todo lo que El les diga” En efecto es El, Cristo el único mediador entre Dios y los hombres o sea Jesucristo es el único puente, pontífice máximo entre Dios y los hombres

Jesucristo es el único redentor, es el único salvador. El es el camino, la verdad y la vida. Es El a quien el Padre le ha dado el mundo para que el ser humano no perezca sino que tenga vida eterna. María, la virgen, se a convertido en la primer testigo de este amor salvífico del Padre y desea permanecer, también, su humilde esclava siempre, servidora siempre y por todas partes.  Para todo cristiano, todo ser humano María es la primera que ha creído y precisamente con esta fe suya de esposa y de madre quiere actuar sobre todos los que se entregan a ella como hijos. Por eso intercede ante Jesús por vos y por mi y eso lo sabemos nosotros que somos un pueblo Mariano. Como diría un cura amigo, yo no se si somos Cristo céntricos pero somos deístas y marianos. Por allí Marianos como diría nuestro querido padre José Luís Martín Descalzo en su libro María de Nazareth marianos un poco raros porque no siempre imitamos a María. Nos cargamos de devociones pero no siempre imitamos a María

María amaba a Dios con todo su ser y por eso por amor a Dios acepta con fe y sencillez los proyectos que quizás todavía, no alcanzaba a comprender. “Yo soy la servidora del Señor, que se haga en mí según Tu Palabra” Pero este amor de María que nos trajo al salvador del mundo no solo se expresó en el sí que le dio al Padre Dios sino que toda su vida fue una expresión de amor al Señor y a su pueblo. Por ejemplo, en María el amor se hace oración en la anunciación, en María, el amor se hace servicio en la visitación y en las bodas de Caná, en María el amor se hace entrega en la cruxificción, en María, el amor se hace comunidad y misión en el cenáculo, en Pentecostés, en María el amor se hace glorificación, triunfo, victoria en la asunción. Que lindo entonces puedo darles los textos bíblicos Lucas 1-26-38, Lucas 1-39-45 o Juan 2-1-12, Juan 19-25-27 y Hechos de los Apóstoles 1-14 y Hechos 2-1-4. Ahí tenes los textos entonces y estos textos te van a ayudar para poder durante la semana captar esto de en María el amor se hace oración, servicio, entrega, misión etc

Porque finalmente María ilumina nuestra vida, porque el sí de María tiene que ser nuestro sí, tu sí y mi sí en tu estado, en tu vocación, en tu misión y de eso queremos hablar hoy. ¿Cómo anda tu sí? ¿Cómo anda tu disponibilidad a la comunidad, a la misión, a la evangelización? ¿Cómo anda tu sí, tu sí es misión, es compromiso, es apertura, tu sí es disponibilidad, es entrega a tu comunidad, a tu capilla, a tu parroquia, a tu párroco? O es simplemente una cosa emotiva y sentimental como pasa muchas veces desgraciadamente con lo Mariano, con lo mal llamado Mariano que se transforma en muchas devociones a veces sensibleras, sentimentaloides pero efímeras sin frutos verdaderos, sin frutos de misión, sin frutos de conversión. Cuantas
Peregrinaciones se parecen más bien a viajes de excursión Cuantas idas a Santuarios no tienen el sello de una buena confesión sacramental, de una participación fuerte y sincera en la eucaristía, cuantos viajes a San Nicolás o a Salta o a Luján o a Itatí no tienen el sello de la oración durante el peregrinar o al volver de la peregrinación, el contacto con la palabra de Dios, el contacto con otros hermanos y como falta también en los Santuarios Marianos en general que tiene que ser como decía Pablo VI clínicas del espíritu, como falta un trabajo mucho más profundo para que cada Santuario sea un lugar donde se acoja a los peregrinos y se los haga encontrar con Cristo vivo, con una experiencia de Cristo vivo. Porque como digo siempre, cuando en un Santuario se acaba la unción queda únicamente la estructura, la organización, la burocracia y va y viene gente pero falta unción, falta devoción, falta ese calor del espíritu y de los carismas que toquen a cada uno de los peregrinos y los hagan volver a sus casas con un sentido nuevo

No solamente con esa alegría que dura dos días por la emoción de gritar viva María!! Viva la Virgen!! Sino porque realmente, durante la peregrinación se meditó la palabra, se estuvo delante del Santísimo, se estuvo delante del sagrario, se aprovechó para una buena confesión sacramental, se vivió intensamente la eucaristía, se dio el compartir con hermanos de otros países, de otras provincias, de otros lugares y entonces
Sí, realmente fue una experiencia de iglesia con mayúscula y subrayado, no una experiencia intimista de tipo personalista, más parecida a algo de la Nueva Era que a una auténtica experiencia religiosa. Me parece que esto es fundamental y lo veremos después, mas adelante, con el artículo del padre español Martín Descalzo que ha dejado a la iglesia una herencia en escritos y reflexiones maravillosas. Este hombre que fue sacerdote y periodista. Pero yo quiero volver un poco al tema de cómo María ilumina tu vida, tu vida concreta de cada día

María ilumina nuestra vida, el sí de María y nuestro sí. Ella conservaba estas cosas en su corazón o sea oración. ¿Cuál es tu sí, cual es mi sí? ¿Qué lugar tiene la oración en nuestra vida diaria? ¿Vos oras todos los días? ¿Alabas, bendecís das gracias, haces cada noche el examen de conciencia, lees cada día la palabra de Dios sobre todo el evangelio del día, haces cada día una visita al Santísimo sin apuro sin prisa, de tú a tú de corazón a corazón? ¿Cómo cuidamos y defendemos la intimidad con el Señor día tras día? También el sí de María partió sin demora a visitar a su prima. Vio que no había vino o sea el servicio. El servicio, nuestro sí ¿Estamos atentos a las necesidades de los demás o nuestros problemas no nos dejan ver al hermano? Que te parece eso. También el sí de María, yo soy la servidora del Señor y también junto a la cruz estaba su madre o sea su sí a la entrega. ¿Cómo es tu sí? ¿Cómo es mi sí? ¿Vivimos en la libertad de los hijos de Dios o estamos atados a nuestros deseos y a nuestras cosas?

 Y finalmente el sí de María. Perseveraban en la oración, en un mismo espíritu junto a María, leemos en Hechos o sea que fue un sí a la comunidad y a la misión- ¿Cómo vivimos el llamado a la común unión con los demás, con los otros? En casa, en la comunidad, sobre todo en la comunidad porque uy Dios mió hay muchas comunidades parroquiales que son una bolsa de gatos y sino cada uno está encerrado en su movimientito. Ah no, no yo soy del movimientito tal, yo soy del grupo tal y es como que ni se miran con los otros, ojo que yo no hablo de cosas que pasan en el planeta Marte. Y pensar que todo auténtico movimiento está fundado en un carisma y los carismas son para la unidad y la edificación del único cuerpo de Cristo que es la iglesia. O sea que allí estamos fallando y mucho más cuando ese fallando viene de actitudes del propio párroco, el sacerdote que no tiene un corazón de buen pastor abierto a todos los carismas y los dones. Que pena eso ¿no?

En los seminarios deberíamos trabajar mucho más para formar sacerdotes que sean instrumento de unidad, artífice de la unidad, unidad digo, que es diversidad, que no es uniformidad, unidad en la riqueza de la diversidad pero en la que se incluye a todos y no se excluye a nadie. Bien, como diría el cardenal Bergoglio, en este momento de nuestra patria están los excluidos, los sobrantes. Y pensar que el Padre Dios ha puesto una mesa grande para que todos sus hijos e hijas se sirvan. Por eso, entonces digo, a la comunidad y a la misión ¿Cómo anda, como vivimos el llamado a la común unión con los demás? ¿Nos sentimos comprometidos en la misión de ser iglesia en el mundo o todavía vos seguís pensando que el que tiene que predicar, evangelizar es solamente el cura? O la monja y ¿vos laico? Vos casado, soltero, joven, adulto, vos
Tu misión como anda, si tu misión, misionar en la catequesis misionar en los grupos, misionar en los barrios, misionar en los hospitales, en las cárceles. Misionar con la palabra de Dios por supuesto desde el mandato de tu parroquia, de tu párroco o de tu comunidad, no vos cortándote solo como un franco tirador. ¿Cómo anda tu misión? Que interesante que es esto ¿no? María dice en Lucas 1-46-48 mi alma canta la grandeza del Señor y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi salvador, porque El miró con bondad la pequeñez de su servidora y también miró el Padre Dios con bondad tu pequeñez mi pequeñez, tu fragilidad, tu limitación, tu impotencia, tus traumas, tus complejos y también los míos y a pesar de todo y con todo el te quiere y me quiere como canal de gracias para los demás. Como instrumento de evangelización, de misión con la palabra, el testimonio, buscando la comunidad aunque sea dos o tres entusiasmados como yo para llevar la palabra a los demás, para prestar orejas, para prestar corazones

Para tener entrañas de misericordia ante toda miseria humana, para con María y como ella llegar a vivir a fondo las obras de misericordia espirituales y corporales tan necesarias para hacer presente a este mundo, a esta sociedad un poco de alma en una sociedad desalmada. Sin alma, huérfana ¿no te parece? Toda la vida de María fue de total entrega al Señor. Hija de Dios Padre le decimos, Madre de Dios hijo y esposa del Espíritu Santo. Desde la anunciación hasta la pasión de su hijo su fe no vaciló porque ella creía en el cumplimiento de la palabra de Dios. Por todo eso la iglesia venera en María la realización más pura de la fe como virtud teologal, dice el catecismo de la iglesia católica. Es así como la virgen María colaboró por su fe y obediencia libres, con total libertad, a la salvación de toda la humanidad, leemos en Lumen Genti 56. Al pronunciar el sí ella nos enseña la oración cristiana, ser todo de El ya que El es todo nuestro. El catecismo de la iglesia católica nos dice que el evangelio nos revela como María ora e intercede en la fe

En Caná de Galilea la madre de Jesús ruega a su hijo por las necesidades de un banquete de bodas signo de otro banquete, el de las bodas del cordero eterno que dio su cuerpo y su sangre a petición de la iglesia, su esposa. En el Magnificat, el cántico de la Virgen María, María expresa el cántico de la madre de Dios, el de la iglesia futura, cántico de acción de gracias por la plenitud de gracia derramadas en la economía de la salvación, cántico de los pobres cuya esperanza a sido colmada con el cumplimiento de las promesas hechas a nuestros padres. Después de la ascensión de su hijo, María estuvo presente en los comienzos de la iglesia con sus oraciones, reunida con losa apóstoles y otras mujeres de fe. También con su Asunción a los cielos es la mediadora más incondicional ante el Hijo, el Padre y el Espíritu Santo invocada como abogada, auxiliadora, socorro, mediadora de todas las gracias. Aprendamos de María a orar con fe, a decir sí seguros de que ella no solo nos enseñará ese camino de oración sino también nos sabrá guiar cuando perdamos el rumbo y recurramos a ella con la certeza de que es nuestra Madre

Como bien nos comenta San Bernardo, el gran escritor mariano y el nombre de la Virgen era María. Digamos algo acerca de este nombre que significa estrella del mar y conviene admirablemente a la Virgen María porque así como la estrella despide su rayo de luz sin lesión de sí misma, así dio a luz la Virgen María. María es la ilustre estrella que se levantó de Jacob cuya luz se difunde por todo el orbe, cuyo resplandor brilla en el cielo, penetra los abismos e ilumina la tierra y comunicando su ardor más bien a las almas que a los cuerpos fomenta en ella las virtudes y consume los vicios. María es realmente la luminosa y singular estrella que era menester se levantara sobre el dilatado mar de este mundo para brillar con sus méritos y difundir la luz de sus ejemplos. Vos, quien quiere que seas, que te sentís empujado por la impetuosa corriente de este mundo y más bien te parece fluctuar entre borrascas y tempestades, que andar por la tierra firme no apartes tus ojos del resplandor de esta estrella, si no querés verte arrastrado por la borrasca

Si se levantaren los vientos de las tentaciones, si tropezaras en los escollos de las aflicciones mirá la estrella, invoca a María. Si te sentís agitado por las olas de la soberbia, de la detracción, de la ambición desmedida o de la envidia, mira la estrella, invoca a María. Si la ira, el enojo, el resentimiento, el rencor o la avaricia o la conscupicencia, la frivolidad, el cholulaje embistiera violentamente tu vida o la nave de tu alma, volve los ojos hacia María. Si turbado ante el recuerdo de la enormidad de tus crímenes, pecados, miserias, confuso ante la conciencia, aterrado ante el pensamiento  del  juicio de Dios  comenzas a  caer en el  abismo  de  la
Tristeza de la depresión, de la desesperación pensa en María, en los peligros, en las congojas, en las dudas, pensa en María, invoca a María, no se aparte nunca su nombre de tus labios, no se aparte jamás de tu corazón y para que puedas conseguir los sufragios de su intersección no olvides los ejemplos de sus virtudes. No perderás el rumbo si la seguís, no desesperarás si le rogas, no te perderás si en Ella pensás si ella te tiene de su mano no caerás si te protege nada tendrás que temer. No te fatigarás si ella te guía, llegarás finalmente a puerto si ella te ampara y así, en vos mismo, experimentarás con cuanta razón se dijo y el nombre de la Virgen era María, dichosa la que ha creído. En medio de la duda nos acordamos que vos María, dijiste sí al ángel Gabriel cuando te pidió de parte de Dios una cosa incomprensible, cuando alguien necesita nuestra ayuda nos acordamos con que disponibilidad fuiste a socorrer a tu prima Santa Isabel, cuando no tenemos lo que queremos nos acordamos que en el pesebre de Belén te conformaste con muy poco para ser la madre de Dios

Cuando tenemos miedo frente a un peligro grave nos acordamos que con fe y obediencia libraron a Jesús de la muerte que tramaba el cruel Herodes en medio del ruido y de las grandes tenciones de la vida nos acordamos que vos guardaste en tu corazón todo el misterio del amor de Dios y lo meditaste en silencio, frente a la necesidad propia o del prójimo nos acordamos que en las bodas de Caná estuviste atenta cuando se les acabó vino y recurriste a Jesús para que los ayudara, en medio del dolor nos acordamos que vos estuviste de pié y junto a la cruz, cuando desfallecemos nos acordamos que vos fuiste fuerte con la ayuda del Espíritu Santo que inundó de gracia tu corazón. En medio del camino de nuestra vida nos acordamos que nuestra meta es el cielo donde estás en cuerpo y alma gozando de la presencia de Dios. En todo momento, mamá María, nos acordamos que Jesús en la cruz te hizo Madre de todos los creyentes y con filial afecto confiamos en tu protección, mediación y ayuda. Por eso te tenemos por Madre y por eso confiamos en vos

Oración final

Madre Inmaculada que no nos cansemos, que esta fiesta solemne de la Asunción nos reavive la esperanza en el camino, en el peregrinar. Que no nos cansemos aunque el desaliento por el poco fruto, por la ingratitud nos asalte, aunque la flaqueza nos ablande, aunque el furor del enemigo nos persiga y nos calumnie aunque nos falte el dinero y los auxilios humanos, aunque se vinieran al suelo nuestras obras y tuviéramos que empezar de nuevo, Madre, que no nos cansemos. Aunque nos harta la impotencia ante tanta injusticia, tanta mentira, tanto atropello en nuestra patria, tanta desigualdad, tanta gente que sufre pobreza, tanta droga distribuida que está matando las neuronas de nuestros chicos, adolescentes y jóvenes aunque nuestra nación se hace trizas, Madre que no nos cansemos, que no nos cansemos de ver la soberbia, la indiferencia de tantos dirigentes, de tantos comunicadores sociales en los medios de comunicación masivos pagados para decir tal o cual cosa, que no nos cansemos, firmes, decididos, alentados con los ojos de la cara fijos en el prójimo y en sus necesidades para socorrerlos y con los ojos del alma fijos en el Corazón de Jesús que está en el sagrario, en el Santísimo, ocupemos nuestro puesto, el que a cada uno nos a señalado Dios en esta patria amada, querida, nuestra Argentina. Nada de volver la cara atrás, nada de cruzarse de brazos, nada de entrar en componendas, nada de estériles lamentos y quejas. Mientras nos quede una gota de sangre que derramar, unas monedas que repartir, un poco de energía que gastar, una palabra que decir, un aliento de nuestro corazón, un poco de fuerza en nuestras manos, en nuestros pies que puedan servir para dar gloria a El y a Vos y para hacer un poco de bien a nuestros hermanos. Madre mía, Madre nuestra que no nos cansemos. Amen





                                                           Padre Rubén Francisco Bellante
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