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23 de abril de 2014 08:46 horas Programa Actual: Catequesis
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San Salvador de Jujuy
San Salvador de Jujuy

Fundación


La ciudad de San Salvador de Jujuy fue fundada tres veces. El 20 de Agosto de 1561, Gregorio de Castañeda, por disposición del entonces gobernador de Tucumán Pérez de Zurita enclavó la primera ciudad con el nombre de " NIEVA", en homenaje al Virrey del Perú, en el lugar donde actualmente se encuentra el barrio ciudad de Nieva, siendo ésta destruida en 1563 por el cacique Juan Calchaquí y un grupo de indios quienes se rebelaron contra Castañeda.
El 13 de octubre de 1575, Pedro de Zárate fundó nuevamente la ciudad con el nombre de San Francisco, donde está hoy el cementerio El Salvador, pero los aborígenes sólo permitieron un año de subsistencia.
El establecimiento de una población en el Valle de Jujuy se había convertido en un problema a solucionar urgentemente, ya que el comercio proveniente del Alto Perú estaba obligado a pasar por allí y el lugar se había transformado en punto estratégico ya que convergían las rutas provenientes del Perú y se abrían hacia la progresista región del Sur uniéndose al Atlántico. Es así como Juan Ramírez de Velasco designó al capitán Francisco de Argañarás y Murguía para dicha tarea. El 19 de abril de 1.593, en el lugar donde está emplazada actualmente la plaza Belgrano, siendo el lunes de Pascua de Resurrección y bajo la invocación del Salvador, Argañarás dejó establecida la fundación de San Salvador de Velasco en el Valle de Jujuy donde quedó definitivamente asentada.
La ciudad llevó ese nombre en honor al gobernador Juan Ramírez de Velasco, hasta el año 1.952 en que fue bautizada como "SAN SALVADOR DE JUJUY".

Su Nombre
Ciertamente el nombre de Jujuy llama la atención dicen que posiblemente lo tomó de la Tribu Aborigen que habitó la zona que hoy ocupa la ciudad capital: Los Jujuyes.
El Poeta Martín Raúl Galán lo sentía así:
Jujuy le han puesto de nombre
debe ser cosa de Dios
en el idioma del cielo
así se llama el Amor

Ubicación

La Provincia de Jujuy se ubica en el ángulo NO de la Argentina, limita con Bolivia, Chile y Salta. El Trópico de Capricornio atraviesa la Provincia. La Población es de 611.484 habitantes y se divide en 16 Departamentos.
Las variaciones altimétricas sumadas a un relieve muy quebrado originan climas diversos y esto determina áreas geográficas diferentes.
La capital de la provincia está situada en la región de los Valles Templados, entre los ríos Grande y Xibi Xibi, a 1.259 metros sobre el Nivel del Mar.

Un poco de Historia

Los primeros habitantes fueron los indios Omaguacas, Tilcaras, Maimaras, Purmamarcas, Yalas entre otros. Nombres de actuales localidades y ciudades de la provincia. Luego los Incas como resultado de su expansión fueron incorporando cada tribu.
Todos en conjunto arremetían belicosamente contra los españoles para hostilizarlos y matarlos. Por ello Jujuy debió fundarse en tres ocasiones:
Muchas historias atesoran su suelo: prosperidad en el siglo XVII, luchas y sangre por la independencia entre 1810 y 1840.
Se recuerda en especial el Éxodo Jujeño del 23 de Agosto de 1812, cada año se realiza la reconstrucción y la quema del Jujuy antiguo.

Características del paisaje

La ciudad conocida como "Tacita de Plata" se halla rodeada por montañas en el triángulo que forman los altos herbosos de Nieva y los ríos Xibi-Xibi y Grande. Desde este lugar comienza a perfilarse la quebrada de Humahuaca, camino natural de ascenso a la Puna, con sus tierras de cambiantes tonalidades que van desde el azul al rojo.
Sus edificios modernos se alternan con otros de estilo colonial. Cuenta con una moderna infraestructura receptiva, con confortables hoteles, restaurantes, confiterías. Su centro comercial es muy activo y permite la adquisición de hilados de llamas y merino, así como numerosos artículos regionales, especialmente en los comercios de las calles Belgrano, Alvear, Lavalle o Necochea. Una recorrida por sus barrios permitirá conocer de cerca las costumbres y ambientes, sus calles desparejas, sus viejas casonas con ventanas enrejadas y floridos patios.

Santísimo Salvador


El 6 de agosto se instituyó la fiesta del Santísimo Salvador, o sea de la Transfiguración del Señor, día de la primera manifestación pública del Señor, en la que muestra anticipadamente su divinidad a algunos de sus discípulos.
Esta fiesta se vive todos los años con gran solemnidad y júbilo. Todo el pueblo de Dios en Jujuy se reúne a celebrar a su Dios y Salvador.
En torno a la iglesia matriz del Salvador se fue edificando la ciudad y mucho de su progreso se debió a la advocación con que está tutelada.
“Miles de jujeños vienen a tu encuentro, de los Valles y Quebradas, de la Puna y de la Selva, tus hijos se congregan bajo el límpido cielo de agosto. Traen envuelto con sus vidas, la fe y la esperanza que en su corazón anida, los senderos quedarán marcados por sus huellas y de sus labios brotarán cantos de amor agradecido. Mira la fe de tu pueblo y concédele la gracia de encontrarte allá en la otra orilla”
La Iglesia Catedral de Jujuy fue declarada “Basílica Menor” por Bula Papal. Ocuparon la Sede Episcopal: Monseñor Enrique Mühn, Monseñor José Miguel Medina, Monseñor Raúl Arcenio Casado y actualmente desde 1996 es su Pastor, Monseñor Marcelino Palentini.

Virgen del Rosario de Río Blanco y Paypaya

El 7 de Octubre de cada año es uno de los días más importantes en la provincia de Jujuy, en virtud de recordarse en la feligresía jujeña el Día de la Santa Patrona de Jujuy “Nuestra Señora del Río Blanco y Paypaya.
Durante todo el mes de octubre se realizan diversas manifestaciones en honor a la Virgen, siendo esta la fiesta mariana de mayor convocatoria provincial. Todo el pueblo jujeño manifiesta su devoción principalmente en las peregrinaciones desde diversas ciudades hasta el Santuario de la Virgen ubicado en la localidad de Río Blanco (Departamento de Palpalá) a 10 km. de la ciudad de San Salvador de Jujuy.
Miles de creyentes parten los domingos de octubre en horas de la madrugada para recorrer a pie el trayecto hasta el santuario. En ese lugar se celebran misas durante toda la jornada de los cuatro primeros domingos de octubre.
En el hermoso Valle de Palpalá (Jujuy), los terratenientes españoles empleaban esclavos indios y negros para el laboreo de la tierra. Con el tiempo se dieron cuenta que era necesario enseñarles la fe cristiana, para que fuesen más dóciles y se sometieran con resignación al trabajo. En 1611, Luís de Quiñones asumía el poder del gobierno de Tucumán y resolvía proveer las necesidades espirituales de los indios que habitaban aquella región, los Ocloyas, Osas y Paypayas. El primer “encomendero” de estos últimos fue Don Alonso de Tapia, que mandó levantar para ellos una capilla en el Valle de Palpalá, pues el Padre Francisco de Córdoba, de la Compañía de Jesús, ya los venía catequizando desde hacía algún tiempo. Formaron, entonces, la población de San Francisco de Paypaya.
En 1659 los Paypayas, Osas y Ocloyas sufrieron las consecuencias de una terrible epidemia. El Vicario de Jujuy, que en aquella época era Don Pedro Ortiz de Zárate, atendió a los Paypayas durante diez años, ayudándoles a reedificar su capilla, destruida por un incendio. La tribu de esos indios fue desapareciendo poco a poco, y al término del siglo XVII había quedado reducida a 15 miembros, según consta en documentos de la época. “Las matanzas que en gran escala ejecutaban los bárbaros del Chaco contra estos pacíficos neófitos, sorprendiéndolos en sus rancheríos como un flagelo de exterminio, parece que acabaron con el resto de dichas tribus”.
Infortunadamente, los documentos existentes sobre la historia de la imagen de la Virgen del Rosario del Río Blanco y Paypaya y su santuario son escasos, no siendo posible determinar cuándo y dónde apareció aquélla por primera vez. No obstante, en declaración firmada en 1669 se comprueba que en una relación de bienes sobre la capilla de los paypayas no existía ninguna imagen. Por otro lado, se sabe que españoles y aborígenes de aquella región atribuían milagrosos poderes a la Virgen del Rosario, que se aparecía durante los ataques de los feroces indios del Chaco, los poderosos Tobas. Envuelta en su manto deslumbrante, cercada por una luz sobrenatural la imagen de la Virgen, por más de una vez, hizo que los fieros atacantes retrocediesen, salvando así a sus fieles.
También existen documentos que prueban que el culto a la Virgen del Rosario es anterior al año 1696, como por ejemplo una inscripción grabada en una campana de la Iglesia Catedral de Jujuy: “Soy de Nuestra Señora de Paypaya – 1696”.
La verdad es que la devoción a la milagrosa Virgen data de muchos años. Su imagen se apareció “primero en las rústicas chozas de los paypayas, luego en la ermita de Ortiz de Zárate, para tener, después de 1833, la actual capilla, que se repara y amplía”.
Horacio Carrillo nos dice: “Se apareció la imagen envuelta en azul de floresta, en azul de cumbre y en blanco de paypayas (ya que “paypayas” en lengua vernácula significa, por rara coincidencia, “la blanca”). Fue aquello, sin duda, un anticipo providencial del nacimiento de la Bandera de los argentinos, que aquí mismo se alzó, se bendijo y se juró, con el blanco impoluto de la doncellez y el azul magnífico de los tarcos en flor, como el propio manto de la Inmaculada”.
La devoción a la Virgen del Rosario perdura con el paso de los años, aumentando cada vez mas el número de aquellos que en el día a ella consagrado le prestan toda suerte de homenajes. Uno de ellos, tal vez el más bello, es el de las procesiones que se realizan los cuatro primeros domingos de Octubre. En esos días la imagen es retirada de su precioso altar situado, en forma de capilla lateral, junto a la nave principal de la Iglesia Catedral de Jujuy, siendo llevada hasta el Santuario del Río Blanco, local en que se encuentra su antigua morada.
Millares de fieles, llegados de todas partes, la acompañan en esa peregrinación religiosa. Caminan kilómetros, muchos descalzos, como manda la tradición. Muy temprano sale la procesión de la Catedral, con las sombras de la noche envolviendo aún a los devotos que iluminan el camino con sus velas, ofreciendo mayor belleza a este espectáculo de fe cristiana. Por el camino van surgiendo “misachicos” que van aumentando el número de acompañantes. Conducen otras imágenes, cubiertas de flores, entonando himnos de alabanza a la Virgen. En general van acompañados por sus propios músicos, que visten ropas de colores chillones y usan instrumentos típicos como las flautas de caña, los “pinkullos” y las “anatas”. De cuando en cuando un “erke”, soplado con fuerza, lanza su sonido grave sobre las voces de los innumerables cantores, y el sonido de los bombos y cajas retumba en la madrugada que se va.
Las luces del día encuentran la procesión a en las proximidades del pequeño Santuario del Río Blanco, término de la caminata. La Virgen es recibida con grandes manifestaciones de alegría traducida en movimientos de pañuelos y salvas de bombas, dadas por los que esperaban en aquel hermoso valle. De la quebrada de Humahuaca bajan miles de peregrinos que vienen a rendir su homenaje a la Virgen Salvadora.
Fuente: Argentina Misteriosa

Virgen de Punta Corral

Todos los años en Semana Santa más de 12.000 personas realizan esta procesión acompañada por más de 40 bandas de Sikuris hasta llegar al Santuario de la Virgen de Copacabana por una pequeña senda de montañas. La Fe de los peregrinos se manifiesta a través del gigante sacrificio que es llegar a la Capilla de Punta Corral a través de esta agreste y escarpada geografía.
Esta Peregrinación comienza en el Pueblo mismo de Tumbaya que tiene 400 habitantes y está a una altura de 2.034 m.s.n.m. Es un Santuario que se encuentra a 22 Km de Tumbaya en plena quebrada a 3.700 m.s.n.m.

Fiestas Religiosas

En ocasión de las festividades religiosas, los lugareños bajan de los cerros, conformando las procesiones, en cuyo transcurso interpretan música en instrumentos típicos de la zona.
El pueblo jujeño, es entusiasta de fiestas que presentan singulares matices autóctonos. Son tradicionales entre otras, la Manca Fiesta, en La Quiaca, y El Toreo de la Vincha en Casabindo. Los que viajen a esta ciudad en oportunidad de las Fiestas Navideñas podrán ver aspectos tradicionales como los típicos pesebres, cantos de villancicos, la antigua Danza de las cintas o del Trence y Destrence que realizan grupos de niños, todas ellas, expresiones de viva significación y colorido. También alcanzan singular brillo los festejos del carnaval en los meses de febrero o marzo.

Otras Festividades
Día de los Fieles Difuntos

El día 2 de Noviembre se conmemora “Día de los Fieles Difuntos”. Esta es una celebración que también se denomina “Día de las Almas” y que aún se conserva mientras lucha casi sin armas contra el poder del marketing y la globalización que trae costumbres importadas que son adoptadas más rápidamente por los niños o jóvenes que no conocen todavía sus tradiciones reales.
Esta celebración (el día de los “Día de los Fieles Difuntos”) comienza el 1º de noviembre (día de todos los Santos) con la colocación de las ofrendas en las casas de los “deudos”. Estas ofrendas consisten en “todas las cosas que al difunto le gustaba comer y beber”. Chicha, locros, picantes, asados, vino y panes en formas de escaleritas, cruces, animales, etc. que se preparan especialmente o se compran a los vendedores ambulantes que salen estos días con su mercadería.
Las ofrendas permanecen en una mesa principal de las casas de los deudos y recién se levantan el día 2 de noviembre a las 12 hs. Las ofrendas “que no comió el almita” son compartidas entre parientes, amigos y vecinos, para luego concurrir a los cementerios a dejar flores, algunos panes en las tumbas de los difuntos y participar de las misas que allí se celebran durante estos 2 días.


Éxodo jujeño

Corría el mes de julio y las fuerzas de los realistas, poderosas y bien equipadas, amenazaban destruir totalmente lo poco que se había ganado a fuerza de sacrificio y de coraje. Del norte venían avasallándolo todo a su paso.
La orden de Belgrano fue terminante y precisa: no debería quedar nada que fuese de provecho para el adversario; ni casa ni alimentos ni un solo objeto de utilidad. Todo fue quemado o transportado a lomo de mula, de caballo, de burro… hasta el último grano de la última cosecha.
El frío y la ventisca invernales acompañaron la caravana, reanimada sólo por aquellas palabras del general Belgrano, en su arenga del 25 de mayo frente a lo irremediable. En medio del viento blanco, la visión de aquella bandera que el “caudillo revolucionario”, como lo llamó el general realista Goyeneche, conservaba bien guardada en una de sus maletas (lejos de destruirla, como había dicho al gobierno de Buenos Aires que haría), ponía su calor reconfortante para proseguir sin desmayos la emigración heroica.
El 23 de agosto de 1812, la revolución continuaba en el éxodo del pueblo jujeño. Esta provincia constituía el paso obligado al Alto Perú y a la plata de sus minas, y ahora, el ardor, la determinación de los patriotas y el miedo que inspiró la saña de los realistas en Cochabamba los hacía marchar.
El célebre bando de Belgrano, del 29 de julio, comenzaba diciendo:
“Desde que puse el pie en vuestro suelo para hacerme cargo de vuestra defensa, en que se halla interesado el Excelentísimo Gobierno de las Provincias Unidas de la República del Río de la Plata, os he hablado con verdad. Siguiendo con ella os manifiesto que las armas de Abascal al mando de Goyeneche se acercan a Suipacha; y lo peor es que son llamados por los desnaturalizados que viven entre nosotros y que no pierden arbitrios para que nuestros sagrados derechos de libertad, propiedad y seguridad sean ultrajados y volváis a la esclavitud. Llegó, pues, la época en que manifestéis vuestro heroísmo y de que vengáis a reuniros al Ejército de mi mando, si como aseguráis queréis ser libres…”.
En ese acto sintió Belgrano que se identificaba totalmente con el destino del pueblo que él sacrificaba. Por eso, lo hizo depositario y guardián de la “bandera nacional de nuestra libertad civil”, puesto que, gracias a ese esfuerzo supremo, fue posible ganar la batalla de Tucumán, primero, y la de Salta, después.
Una bandera, una escuela y dos escudos quedaron para siempre en Jujuy como el testimonio de agradecimiento de un general que, si quitaba méritos a las suyas, sabía reconocer las virtudes de los demás.

Fiesta Nacional de los Estudiantes

La Fiesta Nacional de los Estudiantes es la celebración que más está arraigada en la juventud jujeña. Desde hace 55 años, cuando un grupo de jóvenes del entonces Colegio Nacional organizaron la primera elección de la “reina de los estudiantes”, cada una de las instancias que componen la F.N.E. son vividas con gran alegría y emoción.
Como para dar una idea de la magnitud de esta fiesta podemos comentar que los 3 canales locales (1 de aire y 2 de cable) transmiten en vivo todas las instancias importantes (desfiles y elecciones de reinas, provincial y nacional), casi todas las radios (AM y FM) tienen móviles en vivos y programas íntegramente dedicados a la cobertura de la F.N.E.; en total se realizan aproximadamente 150 elecciones de reinas de colegios en toda la provincia, 16 elecciones departamentales (una por cada departamento), 1 elección provincial y 1 elección nacional donde participan jóvenes de casi todas las provincias (el año pasado fueron 20 las provincias representadas).
Desde el mes de Junio los alumnos de los colegios secundarios comienzan con las “Elecciónes de Reina”, eventos que tienen dos finalidades:
a) Recaudar fondos para la construcción de la carroza.
b) Elegir entre todas las chicas que se presentan, la reina del establecimiento quien los representará en las demás instancias de este singular concurso de belleza estudiantil.
Algunos en Julio, otros en Agosto, comienzan con la construcción de la carroza (o carruaje) que competirá en los desfiles de la Avenida Córdoba y será el máximo orgullo de todos los alumnos del colegio. Estas carrozas son estructuras íntegramente confeccionadas por los alumnos de 4to. y 5to. año (generalmente) con la eventual ayuda de ex-alumnos y algunos padres o profesores que ponen su experiencia en temas como soldadura, electricidad, etc.
Las estructuras se montan sobre un chasis de un camión o camioneta (depende de su tamaño serán categorizadas como carruajes o carrozas), donde se realiza toda una obra de arte e ingeniería doblando hierros. Estos hierros son cubiertos por alambre tejido y luego por papel o telas. Una vez realizado este proceso viene la parte final que es la decoración con luces (hasta 1000 bombillas, o más, por carroza) y millares de flores de papel de todos colores, formas y tamaños. Las flores de papel son confeccionadas artesanalmente (una por una) por los alumnos de todos los cursos del colegio. Básicamente son cuadrados o círculos de papel crepé y celofán abrochados y “arruchados”. Para las flores de papel más elaboradas generalmente existe una “cuadrilla” de chicas que forman el grupo de “Flores Especiales”.
Como verán es un trabajo arduo y para llegar al objetivo: “Tener la carroza lista un día antes del desfile” se trabaja día y noche en “el canchón”, aunque esto no quita lugar para la diversión.
Escolarmente hablando, la Fiesta del los Estudiantes en Jujuy deja a los chicos sin clases por algunas semanas (al menos a los de los 5tos. años que están abocados a la construcción de las carrozas y desfiles de presentación de las mismas). Pero la ganancia en experiencia de algunos chicos puede quizás compensar esta ausencia en el aula, aunque esto es para otro debate que podrá hacerse en otro momento.
¿Que pasa después que se termina la carroza? Comienzan los desfiles. Los mismos se realizan en el “carrozodromo” de la Avenida Córdoba (ahora Avenida de Los Estudiantes). Esta avenida fue especialmente adecuada con un tendido eléctrico que permite enganchar a las carrozas y carruajes a una línea de electricidad trifásica que le provee la energía necesaria para iluminar las miles de lamparitas y accionar los motores en el caso de las carrozas técnicas que son las que poseen ciertos movimientos especiales.
Como actualmente la cantidad de colegios participante superan los 40, los desfiles se dividen en grupos, para hacerlos más cortos y evitar que el público deba quedarse hasta altas horas de la noche para ver el paso de todas las carrozas. Estos desfiles comienzan aproximadamente a las 20 hs. y finalizan a las 24 hs. En muchas oportunidades (aunque no es obligatorio) antecediendo al paso de la carroza, los alumnos realizan una presentación o número artístico de danzas y coreografías. Esto también es una competencia ya que al final también habrá premios para la mejor presentación.
¿Como son las elecciones de reinas? Como comentamos anteriormente, cada colegio realiza la elección de su representante entre las chicas de los años superiores (3ro a 5to). Esta reina del colegio competirá en la instancia departamental donde se elegirá a la reina del departamento (Jujuy está dividida en 16 departamentos). Las reinas departamentales compiten en la Elección Provincial, y luego con las candidatas de otras provincias en la Elección Reina Nacional. En este evento, el más importante de toda la F.N.E. se realiza importantes shows coreográficos.

El Templo del Santísimo Salvador

Se considera que la primera capilla dedicada a San Salvador estuvo situada en el mismo predio que ocupa hoy la Iglesia Catedral, que dataría de 1593, pero la iglesia propiamente dicha se comenzó a edificar en 1606, siendo su constructor don Alonso de la Plaza que por ese entonces llegó a estas tierras. No duró mucho la construcción, ya que el techo de la misma se cayó en 1618 y su culto tuvo que ser trasladado hasta el pequeño templo de los franciscanos.
Fueron continuas las refacciones hasta que, en 1761, el caballero español general don Agustín de Leiza y de la Tijera, sentó las bases del templo actual. El mismo fue dotado de lo más suntuoso de la época, se trajeron imágenes de España como la del Cristo Yacente, la Virgen Dolorosa y el Apóstol San Juan. Desde Cuzco y Villa de Potosí se trajeron cerca de veinte cuadros. Las campanas se fundieron en Jujuy y estuvieron a cargo del maestro Silva en la localidad de Yala.
En 1906 se realizaron reformas importantes en la fachada luego de un terremoto, por esta razón debió ser derribado para construir el frente neoclásico que se admira en nuestros días. La Catedral de Jujuy es una de las más antiguas del país.
La iglesia matriz de Jujuy fue bendecida solemnemente por el Obispo de Córdoba, a cuya jurisdicción pertenecía Jujuy, excelentísimo señor Manuel de Abad e Iliana, a su paso por Charcas, ciudad a la que había sido trasladado por el Sumo Pontífice Clemente XIII. En 1935, en los primeros días de marzo, llegó a San Salvador de Jujuy el primer Obispo Diocesano de Jujuy, Monseñor Enrique Mühn. Fue instituida como Iglesia Catedral por Bula de su santidad Pío XI “Nobilis Argentinas Nationis”. El Obispo Mühn fue preconizado en octubre de 1934, así a los cien años de la independencia política de Jujuy, separada de Salta, se produce la “independencia eclesiástica”. El pastoreo del primer obispo de Jujuy consistió en el acercamiento del culto divino, el ejercicio de la caridad y la consolidación de la nueva Iglesia particular.
Desde su fundación toda la vida religiosa y aún la vida civil transcurre alrededor de la iglesia matriz, convertida en Iglesia Catedral, en ella se desarrollaron los hechos más sobresalientes de la historia lugareña, todo el período colonial y posteriormente el revolucionario se vivieron con pasión y patriotismo dentro de su recinto.
Su principal atractivo es un púlpito construido en las misiones jesuitas. Tallado en relieve sobre madera, representa el árbol genealógico bíblico hasta Jesucristo, los cuatro evangelistas, la escalera de Jacob y otras expresiones de la liturgia católica. Su estilo puede considerarse entre barroco y plateresco.
Allí se bendijo la Bandera de Manuel Belgrano antes del éxodo jujeño y también se venera la imagen de Nuestra Señora del Rosario de Río Blanco y Paypaya, declarada por el mismo general Belgrano Patrona Capitana de los Ejércitos del Norte.
La imagen del Cristo Yacente articulado, atribuida al escultor español Martínez Montañés, es una de las obras más logradas entre las que existen en el país. También La Custodia trabajada en plata, esmeraldas y oro se destaca por sus exquisitos detalles, lo mismo que los confesionarios de la época, pulcramente conservados. Existe además una notable colección de cuadros de la escuela cuzqueña.
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